Aprender a escribir

Sí, se puede.

¿Te crees capaz de subir a la cima del Teide? Yo en un principio diría que sí, lo veo tan cercano, lo hace tanta gente. Lo malo es cuando te pones a ello: primero debes adaptar el cuerpo a la falta de oxígeno pasando una noche en el refugio (esa noche reza para que no te entre el mal de altura), después debes ser capaz de subir los últimos metros hasta llegar a lo más alto, y por último tendrás que tener una reserva de energía para bajar la montaña, no sería buena idea hacer noche a la intemperie. Si alguna vez lo has intentado y no lo has conseguido, no desesperes. Lo más normal es que, si no tienes entrenamiento, falles.

Así pues la llave del éxito está en el entrenamiento, en todos los ámbitos de la vida. Y esto es válido incluso para la escritura. Una persona que quiera escribir bien debe planificar, ser flexible, practicar la autocrítica y escribir, escribir, escribir.

Planificar para seguir los pasos que debe ejecutar un buen escritor:

  1. reconocer el lector potencial,
  2. estructurar el texto,
  3. redactar varios borradores,
  4. releerlos y
  5. hacer las correcciones de contenido oportunas.

A la vez debe ser flexible para tener la capacidad de elaborar una redacción recursiva, reiniciando el proceso de escritura y reestructurando el texto en el caso de que las nuevas ideas que surjan lo exijan. Piensa que el primer borrador no será nunca el definitivo.

Buen ejemplo de ello es el autor Ludovico Ariosto, autor de Orlando el Furioso. El autor escribía los cantos del poemario y los dejaba en la entrada de su puerta para que sus amigos los leyeran cuando entraran. Éstos los criticaban y proponían mejoras. Ariosto hacía las modificaciones en función de las críticas recibidas.

De ahí surge la última característica: autocrítica. No somos perfectos y podemos mejorarnos, con esa premisa deberíamos levantarnos todos los días. Al aplicarlo a la escritura sólo podemos mejorar y pulirnos, siendo conscientes de que nunca llegaremos a la perfección.

Para finalizar, decir que para escribir bien hay que hacer algo muy importante: escribir. Y hacerlo mucho. Redactar los borradores que hagan falta para que el texto final exprese lo que queremos del modo que queremos, que la idea transmitida no dé pie a confusión y que nuestros lectores sientan lo que queremos cuando lo lean.

¿Empezamos?

Bibliografía:

Cassany, D. (2011). Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir, pp. 119-137 Barcelona: Paidós.

Fei, I. (2014). Orlando fursioso e innamorato, p.11 Città di Castello: La Nuova frontiera.

Inventa una historia

Te propongo que empieces a practicar la escritura con un breve relato. Para facilitarte el trabajo te daré unas pistas:

  • El relato va dirigido a niños de 10 años.
  • Debe tener una extensión máxima de 200 palabras.
  • Recuerda que debe suceder algo en el relato que desencadene una historia (no hagas una descripción de un paisaje u otra cosa).
  • Para ayudarte te voy a dar un par de palabras, también llamadas “lanzaderas”, que deben aparecer en tu historia:
    • Duende
    • Lámpara
  • Cuelga tu relato en las respuestas de este post para que los demás puedan ver tu historia.
  • Comenta el relato anterior y el posterior a tu post.

¡Verás qué cantidad de historias diferentes surgen de estas dos palabras!

Si tienes dudas de como afrontar la escritura echarle un vistazo al post Aprender a escribir.